Chicago y Nueva York (VIII)

El día 18 empezamos el día yendo a la tienda B&H Photo. Es una tienda de electrónica a muy buenos precios regentada por judíos ortodoxos. En todos los viajes a la ciudad hemos ido (y hemos comprado), es una visita casi obligada para nosotros. Es impresionante la organización de la tienda, que a nosotros nos recuerda a la fábrica de juguetes de Papá Noel. Y la atención también es muy buena, hables el idioma que hables encontrarás una persona que te entienda 🙂

Cuando salimos de ahí no sabíamos qué hacer, porque aunque ya no daban previsión de lluvia lo cierto es que estaba chispeando. Pero le echamos valor y nos dirigimos al High Line. Para los que no sepáis qué es os diré que es un parque elevado que han hecho sobre una antigua línea de ferrocarril. No era nuestra primera vez allí, ya lo conocimos en el 2013, pero la verdad es que en cuatro años ha cambiado una barbaridad. Si vais a viajar a Nueva York próximamente os lo recomiendo, merece la pena visitarlo.

Me estoy dando cuenta de que apenas hicimos fotos con la cámara, solamente de las vistas desde el parque. Será porque no era nuestra primera vez. Una pena…

     

Nos bajamos antes del final del High Line para ir al Washington Square Park. Y nos volvimos locos… Si cuando salimos de la tienda lloviznaba, poco a poco fue saliendo el sol y abrasaba que “daba gusto”. Creo que fuel el calorazo el culpable de que nos costase un mundo llegar. A pesar de ir con las indicaciones del Google Maps no dábamos con el parque y empezamos hasta a discutir entre nosotros… Fue tal la situación que cuando por fin llegamos decidimos pedir un coche de Uber de vuelta al hotel para ducharnos y despejarnos.

Comimos en el Restaurante Serafina, que se convirtió en nuestro cuartel general a juzgar por las veces que repetimos. Y una vez más, gracias a las maravillosas pastillas de lactasa, pude comerme unos ricos raviolis ai funghi 😀

Por la tarde dimos un paseo por Central Park, donde terminamos agobiados por la cantidad de tíos que se ofrecieron a llevarnos en sus bici-carros. Qué cansinos, por favor…

El día 19 fue de lo más tranquilito por culpa de la lluvia otra vez… Como no sabíamos cuándo empezaría a llover decidimos ir a Macy’s pasando por Times Square. Pasamos prácticamente toda la mañana allí en la sección de oportunidades. Las gangas hay que buscarlas 😛

Luego volvimos a comer en el mismo restaurante del día anterior. Esta vez me zampé unos raviolis de langosta bastante buenos…

Y por la tarde volvimos a estar encerrados en el hotel por culpa de la tormenta. Pero afortunadamente ya no nos llovió más en todo el viaje.

PD: Intentaré contaros en el próximo post los tres últimos días porque sino vais a terminar odiándome jejeje

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Lo que veo (X)

Desde junio, que fue la última entrada de películas vistas, reconozco que he visto pocas más. Pero hay que tener en cuenta que entre medias me fui a EEUU y luego de vacaciones a la playa, así que no he tenido mucho tiempo para dedicar al cine…

Éstas son las últimas que he visto:

      

El invitadoTras diez años sin dar señales de vida, Tobin Frost, un inteligente y manipulador ex agente de la CIA que se sospecha vendía información secreta, se entrega en el consulado norteamericano de Ciudad del Cabo. Cuando unos mercenarios atacan el piso franco al que lo llevan los de la Agencia, un agente novato llamado Matt Weston escapa con él. Ambos intentarán sobrevivir para intentar averiguar quién y por qué quieren acabar con ellos.

A pesar de tener acción y todo eso, a mí no terminó de engancharme. No puedo decir que me gustase mucho, pero tampoco que no me gustase. Ni yo misma me aclaro…

Tentación en ManhattanCada día, tras dejarse la piel en la empresa financiera en que trabaja, Kate Reddy vuelve a casa. Está casada con un arquitecto que acaba de perder su trabajo y tiene dos hijos pequeños. Su mejor amiga y compañera de trabajo, la mordaz Allison, tiene también dificultades para conciliar trabajo y familia. En cambio, Momo, la competente subalterna de Kate, ha hecho lo posible para evitar una situación como la de su jefa. Mientras que a Kate le confían un trabajo que la obliga a viajar con frecuencia a Nueva York, su marido consigue trabajo, lo que deteriora aún más la vida familiar y conyugal. Por si fuera poco, el nuevo y encantador colega de Kate, Jack Abelhammer, se convierte en una inesperada tentación para ella.

Para pasar el rato sin más pretensiones sirve, pero es bastante flojita en mi opinión…

ContrabandHace tiempo que Chris Farraday dejó el mundo de la delincuencia. Pero, cuando su cuñado Andy fracasa en un asunto de drogas que le había encargado su implacable jefe Tim Briggs, Chris se verá obligado a volver al contrabando para pagar la deuda de Andy. Después de reunir un equipo de primera con la ayuda de su mejor amigo, se van a Panamá: la operación consiste en traer millones de dólares en billetes falsos. Chris tendrá que utilizar todos sus recursos para eludir una peligrosa red criminal de narcos, policías y sicarios, antes de que su esposa y sus hijos se conviertan en objetivo de la banda

No sé qué tendrán las pelis de Mark Wahlberg que me quedo pegada a casi todas. Y os aseguro que no es que me atraiga físicamente, es que suelen tener siempre mucha acción y a mi eso me engancha.

      

No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollasSara es una joven que culpa al karma de su mala suerte. Se encuentra en un momento difícil luchando porque salga adelante el negocio de plumas que ha abierto, que se junta con el divorcio de sus padres, un novio al que no ha visto en un año y el anuncio de que su hermana se casa con el que fuera el gran amor de Sara cuando iba al instituto.

Me encantó el libro y tenía muchas ganas de ver la película. No había tenido oportunidad, pero en el avión de vuelta de Nueva York a Madrid vi que estaba disponible así que no me lo pensé dos veces… Qué decepción, es malísima. Con lo que me reí con el libro y con la peli ni una sola vez. No tiene nada que ver.

La última llamadaJordan, una operadora telefónica de la policía, asiste a una tragedia mientras atiende una llamada. Algún tiempo después, tendrá que superar su miedo para intentar salvar la vida de Casey, una joven que ha sido secuestrada por un asesino en serie. La llamada de la joven, le recuerda aquella otra que la dejó traumatizada.

Me encantó. Tanta intriga que te mantiene en tensión desde el principio mordiéndote las uñas…

Los chicos están bienNic y Jules son una pareja de lesbianas que viven con sus dos hijos adolescentes: Joni y Laser, ambos fruto de la inseminación artificial. Lo que obsesiona a los dos chicos es conocer a su padre biológico, un tal Paul, que donó su semen a una clínica cuando era joven. Recién cumplidos los 18 años, Joni se acoge al derecho de solicitar información sobre su padre y decide llamarle.

Rollazo total, estuve a punto de cortarla unas cuantas veces, no sé por qué no lo hice…

      

Palmeras en la nieveEs 1953, Kilian abandona la montaña oscense para emprender con su hermano un viaje a Fernando Poo, una antigua colonia española en Guinea Ecuatorial. Allí les espera su padre, en la finca Sampaka, donde cultiva uno de los mejores cacaos del mundo. En la colonia descubrirán que la vida social es más placentera que en la encorsetada y gris España, vivirán los contrastes entre colonos y nativos y conocerán el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio.

Aunque le faltan muchas cosas del libro, que me encantó, la peli no está mal. La verdad es que fue un rato largo bien aprovechado…

Point break (Sin límites)Johnny es un joven que decide dejar atrás su pasado rebelde para unirse al FBI. Una de sus primeras misiones será infiltrarse en una banda de atletas de deportes de riesgo, liderado por el carismático Bodhi. Los atletas son sospechosos de llevar a cabo una serie de crímenes de forma extremadamente inusual. Infiltrado en el grupo de forma encubierta y arriesgando su vida en cada instante, Utah se esfuerza por demostrar que son los artífices de una cadena de robos insólitos

A pesar de tener escenas increíbles de deportes extremos y acción, la verdad es que la película no me enganchó. No sé, los actores no me transmitían mucho que digamos…

Código fuenteEl capitán Colter Stevens, que participa en un programa experimental del gobierno para investigar un atentado terrorista, se despierta en la piel de un viajero del tiempo cuya misión es vivir una y otra vez el atentado a un tren hasta que consiga averiguar quién es el culpable. Una oficial de comunicaciones guiará a Stevens en su viaje a través del tiempo. En el tren el joven conoce a una viajera por la que se sentira atraído.

Las pelis de ciencia ficción no suelen atraerme, pero debo reconocer que ésta me gustó. Tiene acción, amor y consiguió ganarme 🙂

      

Padres por desigualBrad Taggart, un ejecutivo que acaba de casarse, intenta por todos los medios ganarse el afecto de los hijos de Sarah, pero le resulta muy difícil porque los niños echan mucho de menos a su padre. Las cosas se pondrán peor con el regreso de Dusty, ex marido de Sarah y padre de los dos niños. Entre ellos surge una fuerte rivalidad: uno intenta integrarse en su nueva familia, el otro pretende reconquistar a su ex esposa y a sus hijos.

No os voy a mentir, no es un peliculón, pero es ligerita, entretenida y con golpes de risa. No está mal para pasar un buen rato…

Eternamente comprometidosJusto un año después de que el prometedor cocinero Tom Solomon conociese a Violet Barnes, la sorprende con un anillo de compromiso. Tom y Violet están destinados a vivir felices para siempre, pero una cadena de sucesos inesperados, trabajos y viajes sigue retrasando la fecha en la que deben ir juntos al altar para casarse.

Aunque tiene más de drama que de comedia de lo que yo pensaba también pasé un rato entretenido viéndola. Tiene unos cuantos golpes de risa súper inesperados…

Los próximos tres díasJohn Brennan es feliz con su mujer Lara y con su hijo Luke, pero su vida experimenta un vuelco dramático cuando ella es acusada de asesinato y condenada a veinte años de prisión. Brennan, convencido de su inocencia, hará todo lo posible para sacarla de la cárcel.

Me gustó y me mantuvo enganchada todo el tiempo, aunque también me pareció un poco larga y lenta. Un poco más de acción no hubiera estado mal…

Chicago y Nueva York (VII)

El día 16 empezamos en Times Square. Vaya a la hora que vaya me flipa pasear por allí entre la marea de gente que suele haber. Es más espectacular de noche con tantas luces, pero de día también tiene su encanto…

Me sorprendió ver la protección que están poniendo de bloques de hormigón por toda la zona, para evitar posibles atentados con atropello como los que ha habido últimamente en otras ciudades. Una pena que haya que llegar a esto 😦

Luego nos dimos una vuelta por Macy’s, aunque apenas compramos nada. Raro en nosotros…

De ahí decidimos ir a comer a otro restaurante que ya conocíamos y que está muy cerquita del hotel, la Brasserie Cognac. Los mejillones, los calamares fritos y el filet mignon que pedimos estaban muy ricos.

Por la tarde recorrimos la 5ª Avenida, hasta que se hizo de noche y pudimos hacer las fotos que queríamos a St. Patrick’s Cathedral y a la estatua del Atlas que hay enfrente.

     

No son gran cosa pero me hacía ilusión intentarlo, a ver qué me salía 😆

Y antes de marcharnos a cenar y dormir al hotel nos pasamos por Rockefeller Center e hicimos algunas fotos más.

El día siguiente fue bastante desastroso por culpa del tiempo…

Empezamos yendo a la tienda que descubrimos en Chicago, T. J. Maxx, porque nos enteramos que también estaba en Nueva York. Pero estaba en plan chapucero y no compramos nada.

Luego fuimos al Time Warner Center y mientras estábamos allí empezó a diluviar. Esperamos allí dentro a que dejase de llover pero nada, cada vez caía con más fuerza. Aquello se empezó a llenar de gente buscando refugiarse del diluvio. Como pasaron casi 2 horas y seguía sin parar de llover decidimos comer en alguno de los restaurantes que hay. El único donde encontramos mesa fue en el restaurante Landmarc. Pedí unos espaguetis a la carbonara riquísimos. ¡Gracias Dios por las pastillas de lactasa! 😛

Terminamos de comer y seguía lloviendo, pero con menos intensidad, así que decidimos ir corriendo al hotel.

Cuando llegamos al hotel (empapados) vimos en la tele que la ciudad estaba en alerta por tormenta y recomendaban no salir a la calle.

Nos echamos la siesta y a eso de las cinco de la tarde casi morimos del susto. A esa hora empezaron a sonar los móviles con un sonido rarísimo que yo nunca había oído y en la pantalla ponía “Alerta de emergencia” y un montón de cosas más en inglés que con lo dormida que estaba no era capaz de entender. Casi se me sale el corazón por la boca, no sabía lo que pasaba ni lo que se suponía que teníamos que hacer. Y además, como estaba dormida pensaba que estábamos en la planta 18 como en Chicago y me empecé a agobiar pensando que si había que huir no íbamos a poder porque los ascensores no funcionarían.

Pusimos la tele, a ver si decían algo, y seguían recomendando no salir a la calle por la tormenta eléctrica y vientos huracanados. Ya más despierta me tranquilicé al ver que no teníamos que hacer nada, simplemente seguir en el hotel.

Sobre las seis de la tarde volvieron a sonar las alarmas de los teléfonos con la “Alerta de emergencia”…

La verdad es que en la zona del hotel no pasó nada más que simple lluvia, pero las imágenes que vimos en la tele y en internet de otros barrios daban mucho miedo.

Y eso es lo que dio de sí el día porque ya no pudimos salir del hotel…