Florencia (III)

Me acabo de dar cuenta de que no quedaba nada nuevo por contaros del viaje a Florencia, porque como no es muy grande los últimos días los pasamos repitiendo lugares y paseando la ciudad con calma. Por eso creo que en este post lo mejor es hacer como hice en el último de Roma, dejaros algunas recomendaciones para los que estéis pensando ir 😉

  • Si en Roma os hablaba del peligro del tráfico, aquí no encontraréis tantos coches ni tanto tráfico… Pero sí que hay muchísimas motos, así que cuidado con ellas que como estés empanado mirando la belleza a tu alrededor podrían atropellarte.
  • Nosotros nos alojamos en el Hotel Rivoli, un hotel boutique junto a la Basílica di Santa Maria Novella. Desde allí se podía ir caminando a todas partes, aunque bueno en Florencia las distancias tampoco son tan grandes.
  • Florencia tampoco es el lugar más adecuado para minusválidos, porque al igual que Roma todas las calles están empedradas. Pero a pesar de esa incomodidad creo que merece la pena ir.
  • Respecto a lo que hay que ver en Florencia… todo lo que os conté aquí y aquí. Creo que es lo más importante, pero por supuesto os aconsejaría perderos por cualquiera de sus calles porque en todas hallaréis alguna sorpresa o algo bonito.
  • En cuanto a la comida personalmente me gustó más que en Roma. Nosotros somos muy de carne y aquí una de las cosas más típicas es la Bistecca alla Fiorentina, que es un pedazo de chuletón a la parrilla riquísimo. También me harté a comer pizzas, porque ya os conté que a mí la pasta al dente no me gusta…
  • Solamente puedo recomendaros un restaurante, del que realmente ya os hablé, Ciro and Sons. Estaba regentado por una familia y aparte de comer bien nos trataron fenomenal. Tal vez por eso sea el único que recuerdo…
  • Y, por último, las compras. Recuerdo que nos pareció todo tan caro que al final el único sitio donde compramos alguna chorradita fue en el mercadillo que ponen junto a la Iglesia de San Lorenzo. Aunque la ciudad está llena de todo tipo de tiendas, tanto de firmas de ropa mega-caras, como de productos típicos de alimentación como de artesanía…

Florencia

El último viaje fuera de España del que os hablé fue el de Roma en el 2006 y hoy os vengo a contar el siguiente. La verdad es que éste no es exactamente el siguiente que hice, pero es que el siguiente fue a Nueva York en 2008 y como ya os voy hablando periódicamente de mis favoritos de Nueva York pues salto al que vino a continuación… En 2009 elegimos nuevamente Italia, pero ésta vez pusimos rumbo a Florencia.

Dicen que en Florencia hay mucha gente que sufre el llamado síndrome de Stendhal al ver tantísima cantidad de obras de arte de gran belleza. Pues bien, a mí no me sucedió… Aunque Florencia me pareció muy bonita, personalmente me quedo con la belleza y el encanto especial de Roma. Pero bueno, para gustos los colores 😉

Como casi siempre que viajamos, estuvimos allí una semana. Nos gusta ir sin prisa, para poder conocer las ciudades tranquilamente y más en profundidad.

Nos alojamos en el Hotel Rivoli, junto a la Basílica di Santa Maria Novella y muy cerca de los lugares más conocidos.

Basílica di Santa Maria Novella

A 800 metros estaba la Catedral de Santa Maria del Fiore, con su preciosa y famosísima cúpula de Brunelleschi. Era impresionante cómo iba surgiendo la Catedral según te ibas acercando por la calle…

   

No tengo ninguna foto en la que se vea la Catedral entera, es tan grande y las calles tan pequeñas que es misión imposible…

Se portaron fenomenal y por el hecho de ser minusválida nos metieron por otra puerta sin tener que esperar la cola kilométrica de gente esperando para pasar.

Cúpula de la Catedral de Santa Maria del Fiore

La Catedral es espectacular por fuera y por dentro, no podéis dejar de verla…

Siento no poneros más fotos de la Catedral pero o son un desastre o salimos nosotros 😛

De la Catedral nos fuimos a la Galleria dell’Accademia a ver el famoso David de Miguel Ángel. Se me puso la piel de gallina al estar tan cerca de él, es tan grande y tiene tal nivel de realismo…

David de Miguel Ángel

Luego llegamos a la Piazza della Santissima Annunziata, donde nos quedamos extasiados con las vistas de la cúpula de Santa Maria del Fiore que había desde allí.

Piazza della Santissima Annunziata

De ahí llegamos a la Basílica de San Lorenzo y la Capilla de Los Medici. Sorprende que la fachada de la Basílica está totalmente destruída, solamente se ven ladrillos.

Basílica de San Lorenzo

Nos metimos a comer en un restaurante junto a la Capilla de Los Medici que se llamaba Ciro and Sons, que nos gustó tanto que repetimos un día la comida y otro la cena. La pizza y la pasta estaban muy ricas y la Bistecca alla Fiorentina buenísima.

Por la tarde fuimos a pasear a orillas del río Arno hasta llegar al famosísimo Ponte Vecchio.

Ponte Santa Trinità

Ponte Vecchio

Luego fuimos al Palazzo Pitti, donde presenciamos un espectáculo donde hombres y mujeres vestidos a la antigua tocaban tambores, bailaban y lanzaban banderas al aire. Si no recuerdo mal algo así aparecía en la película Bajo el sol de la Toscana.

Palazzo Pitti

Palazzo Pitti

Palazzo Pitti

Y para no aburriros continúo con el viaje en el próximo post 😉

PD: Una vez más disculpad por la pésima calidad de las fotos. Y si queréis verlas a mayor tamaño podéis hacerlo pinchando en ellas.

Roma (III)

roma1Después de contaros mi experiencia de una semana en Roma (aquí y aquí) os traigo algunas recomendaciones para quienes estéis pensando en ir 😉

  • Una de las primeras cosas que me llamó la atención nada más llegar, y no por positiva precisamente, fue el tráfico horrible de la ciudad. Es un descontrol, los conductores no respetan ninguna señal de tráfico, ni semáforo ni pasos de cebra… Con lo cual es súper peligroso cruzar una calle, es casi un deporte de riesgo para los peatones. Todavía recuerdo la ansiedad que me entraba y los nervios cada vez que había que cruzar de acera. La recomendación que nos dio el guía de una de las excursiones que hicimos fue que nos lanzásemos directamente sin pensar, porque si los conductores ven que dudas no frenan, pero si te ven en el medio de la calle se ven obligados a parar. Menudo consejo, casi que me entró más miedo…
  • Nosotros nos alojamos en el Hotel Universo, que estaba bastante bien y nos atendieron fenomenal. El único pero que le pondría es que estaba muy cerca de la Estación Termini y el ambiente que había por allí por la noche no nos hacía mucha gracia. Había gente con mala pinta que daba un poquito de miedo… Pero bueno, han pasado diez años y lo mismo la cosa ha cambiado.
  • Roma no es el lugar más adecuado para minusválidos porque está construida sobre siete colinas (con lo cual hay muchas cuestas) y prácticamente todas las calles están empedradas. Pero a pesar de estas incomodidades si se quiere se puede, os lo digo por propia experiencia. Y merece mucho la pena.
  • Con respecto a lo que hay que ver… Yo recomendaría ir a visitar el Coliseo y el Vaticano, pero si no vais en grupo con guía os aconsejo ir con mucho tiempo porque las colas para sacar las entradas suelen ser kilométricas. Armaros de paciencia.
  • Y otra visita que os recomendaría sin duda sería ir a los Museos Capitolinos.
  • En cuanto a la comida, me llevé una gran decepción con la pasta. Más que nada porque a mí la pasta al dente no me gusta, la prefiero mucho más blandita… Tampoco me gustó la carbonara auténtica, sin nata no tiene nada que ver. En fin, que como la pasta no me entusiasmó me inflé a risottos y pizzas jejeje
  • Puedo recomendaros dos restaurantes, que son los únicos que recuerdo después de tantos años que han pasado, en los que comimos muy bien. El primero es el Ristorante Terme di Diocleziano, donde fuimos tres veces creo y nos hicimos amigos de los dueños. Y el segundo es la pizzería La Gallina Bianca, donde un amigo de mi padre nos había dicho que las pizzas estaban muy ricas.
  • Y por último las compras. Las tiendas de los mejores y más famosos diseñadores están en la Via del Corso y en Via dei Condotti. Si queréis alucinar mirad los precios en los escaparates…