Mi Nueva York (V)

En éste post de Mi Nueva York vuelvo a hablaros de algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad que creo que no debéis perderos, los tres edificios más famosos a los que todo el mundo tendría que subir para contemplar las impresionantes vistas que hay desde lo más alto de cada uno…

Rockefeller Center

Rockefeller Center es un complejo de edificios comerciales donde se encuentran algunas de las tiendas más lujosas de Nueva York. Para disfrutar de unas increíbles vistas del Midtown, del Empire State y de Central Park deberéis subir al Top of the Rock, en el edificio central del complejo, situado en el número 30 de Rockefeller Plaza. Actualmente la entrada para adultos cuesta 34$.

Yo subí en mis dos primeros viajes a la ciudad, la primera para conocerlo y la segunda porque viajé con personas para las que era su primera vez. La entrada es cara, pero merece la pena por las vistas…

Empire State Building

El Empire State Building fue el edificio más alto del mundo hasta el año 1972, cuando se terminó de construir la torre norte del desaparecido World Trade Center. Tiene dos plataformas de observación, una en la planta 86 y otra más pequeña en la 102. El edificio está situado en el 350 5th Avenue. La entrada para visitar solamente el observatorio del piso 86 cuesta 34$ y la entrada para los pisos 86 y 102 cuesta 54$.

He subido al Empire State tres veces. En mi primer viaje subí por la tarde y en el segundo viaje subí un día por la mañana y otro por la noche. Es alucinante cómo cambia todo dependiendo de la hora del día a la que subas…

One World Trade Center

El One World Trade Center es el edificio principal del complejo construido en el lugar donde estaba el World Trade Center. Es el sexto rascacielos más alto del mundo, con 94 plantas y 541 metros de altura. Fue inaugurado y abierto al público el 21 de mayo de 2014. La entrada para subir al observatorio cuesta 34$ para los adultos.

Mi último viaje a Nueva York fue en 2013, así que no pude visitarlo por dentro, pero pude verlo por fuera casi terminado. Lo que es seguro es que cuando vuelva a la ciudad dentro de poco más de un mes subiré al observatorio y os enseñaré las vistas desde allí.

Mi Nueva York (IV)

El post de hoy va dedicado a algo tan importante como es la comida. Ya sabéis que yo hablo de mi experiencia en mis viajes a Nueva York, luego cada uno tiene sus gustos…

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Siempre escuché lo típico de que allí se comía fatal, que los americanos no saben comer, que de las hamburguesas no se podía salir, etc. Y me llevé una grata sorpresa porque aquello es tan grande que hay una oferta enorme para elegir: hay buenos restaurantes de cocinas de todas partes del mundo, delis donde comprar algo para comer rápido, mil sitios donde comer riquísimas hamburguesas, carritos de hot dogs, de donuts y de todo lo que puedas imaginar.

Nosotros en lo que respecta a la comida siempre buscamos restaurantes donde se coma bien, aunque sea un poco más caro. Y nunca viajamos sin tener apuntados unos cuantos restaurantes recomendados por la gente. A veces pienso que el turismo que hacemos es casi más gastronómico que otra cosa 🙂

A continuación os doy una lista de los restaurantes, delis, etc., en los que he comido en todos los viajes y pienso repetir en el próximo:

  • Brasserie Cognac (1740 Broadway): Lo descubrimos porque estaba al lado de nuestro hotel, un día que estábamos reventados y no nos apetecía movernos mucho… Aquí siempre pedimos Mejillones Marinière y Filet Mignon Flambé.
  • Serafina (210 West 55th Street at Broadway): Este restaurante también estaba al lado del hotel y nos vino genial para cenar en varias ocasiones. Tiene más restaurantes repartidos por la ciudad, pero el que yo conozco es el de la dirección que os he puesto al lado del nombre. Las pizzas son riquísimas y la pasta y los calamares también…
  • The Bailey Restaurant & Bar (52 William Street, esquina Pine Street): Está en la zona de Wall Street y creo que vamos mayormente porque nos gusta el ambiente y la decoración, porque la comida cambia mucho. Cada vez que hemos vuelto a Nueva York las cosas de la carta eran diferentes. Eso sí, aunque había cosas diferentes siempre estaba todo bueno…
  • Jackson Hole Burger (232 East 64th Street): Aquí es donde a nosotros más nos han gustado las hamburguesas, están riquísimas y son gigantes. Son tan grandes que no caben en las manos ni en la boca. Menudas risas la primera vez que fuimos… Hemos probado las hamburguesas en muchos otros sitios, también en el famoso Shake Shack, pero nos quedamos con las del Jackson Hole sin duda. Tienen más locales, pero yo voy a la dirección que os he puesto.
  • Europa Café (1700 Broadway): Aquí es donde siempre desayunamos, mitad cafetería mitad deli… Hay de todo, café, bollería, bagels rellenos de mil cosas, huevos al estilo que quieras, ensaladas… Tienen un montón de locales repartidos por la ciudad.
  • Eileen’s Special Cheesecake (17 Cleveland Place): Si hay algo típico de Nueva York es su tarta de queso y la de Eileen es espectacular. Tiene muchos tipos de cheesecake, pero nosotros probamos la típica. Como éramos seis personas compramos una bien grande, nos sentamos en la única mesa que tenía el local y nos la zampamos tan ricamente…
  • Carritos de comida: Hay miles por todas partes, con todo tipo de comida, pero de esto no puedo hablaros porque me resisto a probar. Me da un poco de aprensión pensar en la higiene y eso… Solamente he probado los deliciosos donuts de un carrito que se pone junto al hotel al que suelo ir, gracias a los cuales siempre regreso un poco más gordi jejeje

¡Y esto es todo lo que puedo recordar, amigos! 😉

Mi Nueva York (III)

Hoy voy a hablaros de una de las cosas que más solemos hacer todos cuando vamos a Nueva York: comprar. La ciudad está llena de tiendas enormes y espectaculares en las que a veces es difícil no picar y comprar… Por lo menos a mí me resulta imposible 😉

Como esta serie de posts tratan de mi visión personal de la ciudad, os contaré los lugares que a mí más me gustan para comprar, lo cual no quiere decir que sean los mejores…

Quinta Avenida, Times Square y Broadway

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A lo largo de la Quinta Avenida está todas las marcas que puedas imaginar, sobre todo, las más caras… Aunque no compres, si es la primera vez que vas a Nueva York, merece la pena entrar en alguna sólo por ver la decoración y toda la parafernalia…

En Times Square también hay muchas tiendas de las que tenemos aquí en todos los centros comerciales y otras muy chulas como por ejemplo la de M&M’s, a tope a cualquier hora del día.

Aquí también encontrarás muchas tiendas de souvenirs, aunque son bastante caras…

Y a lo largo de Broadway encontrarás multitud de tiendas conocidas y no conocidas en las que podrás comprar lo que quieras.

Macy’s

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Macy’s son unos grandes almacenes, parecidos a nuestro El Corte Inglés, a los que nunca falto cuando voy a Nueva York.

Si vas a atención al cliente con tu pasaporte te darán una tarjeta con la que te harán un 10% de descuento si no me falla la memoria. Te quitan los impuestos por ser extranjero, lo cual no está nada mal…

Lo peor de Macy’s son los ascensores, son insufribles de lentos y siempre llenos…

Century 21

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Century 21 también son unos grandes almacenes, de ropa y complementos, donde encontrarás todo a un precio muy asequible. Algunos dicen que es ropa de otras temporadas, yo no lo sé, lo que sí sé es que suelo arrasar con cosas de marca a precio de chollo… 😀

Tienen un montón de tiendas repartidas por la ciudad, yo las dos que conozco son: la de Lincoln Square y la de Cortlandt Street (al lado la zona cero).

Si eres adict@ a las compras aquí disfrutarás xDD

Woodbury Common Premium Outlets

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Si vas a Nueva York muchos días y te gustan las compras tienes que ir al Woodbury Common. Digo que si vas muchos días porque para llegar hasta este outlet tienes que coger un autobús y se tarda en llegar hora y pico… Y una vez allí es tan grande y hay tantas tiendas, que terminarás pasando el día entero allí.

Yo fui en mi segundo viaje y fue una locura… Terminamos reventados de tanto caminar y encima no pudimos ver todas las tiendas, es enorme. Es tan grande que tuvimos que dividirnos e ir cada uno a las tiendas que más le interesaban, porque era imposible entrar a todas.

Si tienes suerte y hace buen día la visita será agradable porque está en medio del campo y está montado en plan pueblecito encantador.