Las mejores lecturas de 2017

Por segundo año consecutivo quiero recomendaros los libros que más me han gustado en este 2017 que termina, esperando que os gusten tanto como a mi…

Y si queréis saber todos los libros que he leído este año podéis verlos pinchando aquí 😀

lacasaderivertonLa casa de Riverton (Kate Morton): Grace Bradley, una anciana de 98 años, revive recuerdos del pasado relegados a lo más profundo de su mente para ayudar a una joven directora de cine que está rodando una película sobre un terrible acontecimiento que ella presenció cuando era doncella en la casa de Riverton Manor.

Era la primera vez que leía un libro de Kate Morton y he de decir que me gustó mucho. La forma en que la entrañable viejecita viaja al pasado en su memoria, su manera de contar las cosas… Sin duda os recomiendo el libro.

Código azul (Andrew Gross): El FBI llama código azul a cuando se sospecha que la identidad del testigo protegido ha sido descubierta, cuando ha dejado la seguridad del programa o cuando no se sabe si está vivo o muerto. La vida de Kate da un vuelco cuando su padre se ve involucrado en un caso contra un poderoso cartel de narcos. Toda su familia se convierte en testigos protegidos y deben dejar atrás toda su vida. Kate se niega a entrar en el programa, aunque eso signifique separarse de ellos. Una vez sola, comienza a descubrir que el FBI y su propio padre le están ocultando algo.

Fue mi primer libro de Andrew Gross y me tuvo en vilo y sin poder dejar de leer… Para mí fue de esos libros que te enganchan sin remedio.

El guardián invisible (Dolores Redondo): En los márgenes del río Baztán, aparece el cuerpo desnudo de una adolescente en unas circunstancias que lo ponen en relación con un asesinato ocurrido en los alrededores un mes atrás. La inspectora de homicidios de la Policía Foral, Amaia Salazar, será la encargada de dirigir una investigación que la llevará a Elizondo, la población de donde es originaria y de la que ha tratado de huir toda su vida. Enfrentada con las derivaciones del caso y con sus fantasmas familiares, la investigación es una carrera contrarreloj para dar con un asesino que puede mostrar el rostro más aterrador de una realidad brutal al tiempo que convocar a los seres más inquietantes de las leyendas del Norte.

Tenía muchísimas ganas de leer algún libro de Dolores Redondo por las buenas críticas que había oído y la verdad es que no me decepcionó. Igual que el anterior libro del que os hablaba éste me atrapó de forma increíble, solamente tenía ganas de seguir leyendo… Lo recomendaría sin duda.

Los días que nos separan (Laia Soler): Abril está obsesionada con sus sueños. Desde que se cruzó con ese desconocido en la biblioteca, él se le aparece cada vez que se queda dormida. En los sueños, el chico es Víctor, un burgués de la Barcelona de 1914, y ella…. Ella ni siquiera es ella misma, sino Marina, una obrera que vive en el mismo edificio que Víctor. Mientras la historia de los dos jóvenes del pasado avanza noche tras noche, Abril lucha por mantenerse al margen de las emociones de Marina e intenta descubrir qué significan esos sueños.

Me ha encantado, también era la primera vez que leía un libro de esta autora y me ha sorprendido. Un libro bonito, original y que se lee fácilmente…

legadoenloshuesosLegado en los huesos (Dolores Redondo): Un año después de resolver los crímenes que aterrorizaron al pueblo de Baztán, la inspectora Amaia Salazar acude embarazada al juicio contra Jasón Medina, el padrastro de Johana Márquez, acusado de violar, mutilar y asesinar a la joven imitando el modus operandi del basajaun. Pero, tras el suicidio del acusado, el juicio debe cancelarse, y Amaia es reclamada por la policía porque se ha hallado una nota suicida dirigida a la inspectora, una nota que contiene un escueto e inquietante mensaje: «Tarttalo». Esa sola palabra destapará una trama terrorífica tras la búsqueda de la verdad.

Al igual que la primera parte, ésta segunda parte de la Trilogía del Baztán me encantó y me tuvo súper enganchada hasta el final.

Ofrenda a la tormenta (Dolores Redondo): La muerte súbita de una niña en Elizondo resulta sospechosa: el bebé tiene unas marcas rojizas en el rostro que indican que ha habido presión digital, y además, su padre intenta llevarse el cadáver. La bisabuela de la pequeña sostiene que la tragedia es obra de Inguma, el demonio que inmoviliza a los durmientes, se bebe su aliento y les arrebata la vida durante el sueño. Pero serán los análisis forenses del doctor San Martín los que convencen a la inspectora Amaia Salazar de investigar otras muertes de bebés, que pronto revelarán un rastro inaudito en el valle. Berasategui muere, entonces, inexplicablemente en su celda, lo que despliega una trepidante investigación que llevará a Amaia al auténtico origen de los sucesos que han asolado el valle de Baztán.

Tercera y última parte de la trilogía y la verdad es que me quedé con ganas de más. Yo creo que el final queda lo suficientemente abierto para que pueda haber una cuarta entrega. Ojalá, porque estos libros son adictivos…

La ira de los justos (Manel Loureiro): Los supervivientes del Apocalipsis tienen una oportunidad: han sido rescatados en medio del océano por uno de los últimos grupos organizados que quedan sobre la Tierra. Obligados a acompañar a sus salvadores, llegan hasta el golfo de México, un lugar que parece florecer bajo el mandato benevolente de un misterioso predicador. Pese a que en la ciudad todo el mundo actúa como si el Apocalipsis jamás se hubiera desatado, pronto descubren que algo siniestro se oculta bajo ese paraíso… Atrapados en un torbellino de ambiciones, grupos enfrentados, castas y religiones que luchan por la supremacía, pero siempre rodeados por un océano de No Muertos, nuestros protagonistas tratarán de hacer lo que mejor saben: Sobrevivir.

Último libro de la trilogía Apocalipsis Z… Después de que la segunda parte fuese más flojita, ésta última recupera la emoción que tuvo la primera y me enganchó igual. Nunca pensé que yo fuese a leer este tipo de libros, porque creí que me darían miedo, pero he quedado tan encantada que creo que leeré más de temática zombi.

Como fuego en el hielo (Luz Gabás): El fatídico día en el que Attua tuvo que ocupar el lugar de su padre supo que su prometedor futuro se había truncado. Ahora debía regentar las termas que habían sido el sustento de su familia, en una tierra fronteriza a la que él nunca hubiera elegido regresar. Junto al suyo, también se frustró el deseo de Cristela, quien anhelaba una vida a su lado y, además, alejarse de su insoportable rutina en un entorno hostil. Un nuevo revés del destino pondrá a prueba el irrefrenable amor entre ellos; y así, entre malentendidos y obligaciones, decisiones y obsesiones, traiciones y lealtades, Luz Gabás teje una bella historia de amor, honor y superación.

Al igual que Palmeras en la nieve, éste último libro de Luz Gabás me encantó. Me recordó un poco a los libros de Sarah Lark, que siguen las vidas de varios personajes a lo largo de los años. Es de esos libros que no puedes dejar de leer y que no quieres que terminen…

La luz entre los océanos (M. L. Stedman): Una mañana de abril de 1926, un bote encalla en la costa rocosa de una remota isla australiana. En su interior yacen un hombre muerto y un bebé que llora con desesperación. A su encuentro salen Tom Sherbourne, el farero, y su joven esposa, Isabel. Se han instalado en la isla para dejar atrás los horrores de la Primera Guerra Mundial, y lo único que ensombrece su felicidad es la incapacidad de tener hijos. Ante la impresión que les causa un ser tan frágil e indefenso, Tom e Isabel deciden seguir el dictado de sus corazones y adoptar a la criatura, sin notificar el hallazgo a las autoridades. Un par de años después, cuando llega a su conocimiento que la madre de la niña está viva y mantiene la esperanza de encontrar a su hija, las tensiones se desatan en la pareja. Isabel ya no concibe la vida sin la pequeña Lucy, pero la decisión que han de tomar y el sufrimiento de la madre biológica harán que los hechos se precipiten en una cadena de consecuencias imprevisibles.

El libro me pareció una joya… Es tierno, delicado, súper bonito y me arrancó más de una lagrimita. Maravilloso, lo recomiendo sin dudar.

Las garras de la muerte (Peter James): Carly Chase está todavía traumatizada por el accidente de tráfico que tuvo hace unos diez días y en el que resultó muerto un estudiante de la universidad de Brighton. Es entonces cuando recibe una noticia que pondrá del revés toda su existencia: los conductores de los otros vehículos involucrados en el accidente han sido encontrados torturados y asesinados. Roy Grace de la policía de Sussex advierte a Carly de la seriedad del peligro en el que se encuentra, porque ella podría ser la siguiente. La mujer, aterrorizada, no sigue el consejo de la policía de esconder su identidad y ponerse a salvo y decide que si nadie puede ayudarla, es ella misma la que tiene que protegerse. Lo que desconoce, es que el asesino se ha anticipado y la observa, espera y se prepara.

Es la séptima entrega de la saga del detective Roy Grace y para variar me ha gustado mucho. Tiene intriga y acción como todos los anteriores, haciendo que me enganchase y no pudiese parar de leer.

No soy un monstruo (Carme Chaparro): En solo treinta segundos tu vida puede convertirse en una pesadilla. Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, pocos producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro. Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha, eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes, «trepidante», «imposible de soltar», «sorprendente», le quedan cortos, muy cortos.

Es la primera novela de Carme Chaparro y la verdad es que me ha encantado. En mi opinión se ha iniciado en la escritura por la puerta grande. Me atrapó desde el primer momento y no podía dejar de leer. Lo recomiendo con mayúsculas.

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¡Feliz Navidad!

 

Ya llegó la Navidad… Quienes ya me conocéis un poquito sabéis que no son fechas que me entusiasmen porque tanta reunión familiar al final termina produciendo roces, algunos bastante desagradables, y a mí esto me agua la fiesta y me quita las ganas de todo. Pero bueno, rezaré para que este año todo transcurra en paz y podamos pasar una cena y una comida agradables, a pesar del gripazo que tengo… 🙂

A vosotros os deseo que paséis una buenísima Navidad y seáis muy felices junto a vuestros seres queridos. Y por supuesto que Papá Noel sea bueno con vosotros y os llene de regalitos 😉

¡Besotes y Feliz Navidad!

Sin lactosa (V) * Especial Navidad *

 

Hoy traigo un pequeño especial, de cara a la Navidad, para los que son intolerantes a la lactosa como yo. Aunque también voy a incluir algunas cosas más que no son típicamente navideñas que he probado últimamente.

No es que yo sea especialmente fan de los dulces navideños, prácticamente lo único que me va son los turrones de chocolate y el roscón de reyes. Y ambas cosas han quedado prohibidas ya para mí, a no ser que me tome una pastilla de lactasa.

Pero basta ser que sepa que ya no puedo tomar de casi nada para que ahora sí que me apetezcan dulces navideños.

Por lo que he investigado, creo que los turrones de almendras y de yema tostada son aptos casi todos. A mí personalmente no me gustan, pero si a vosotros sí creo podéis tomarlos 🙂

Otros dulces navideños que no tienen lactosa y que ya he probado son:

Marquesas Clásicas Delaviuda: No tienen gluten, ni leche ni huevo. Así que son aptas para mucha gente con alergias e intolerancias. Y para mi gusto están muy ricas y por lo menos puedes comer algo navideño mientras ves cómo los demás se atiborran de turrón xD

     

Pasteles Yema Delaviuda: Tampoco tienen gluten ni leche, pero sí huevo evidentemente. Ricos, ricos…

     

Y ahora vamos con los otros productos que he ido probando sin lactosa y no tienen nada que ver con la Navidad:

Anacardos Eagle: Hacía mil años que no comía anacardos y un día haciendo la compra lo vi y por curiosidad miré a ver si llevaban lactosa. Como vi que no, me di el gustazo de comprar una bolsita…

Mayonesa Hellmann’s: Otra cosa que no os había contado es que aparte de la leche, últimamente también estaba teniendo problemas con el huevo. La doctora de digestivo me mandó a alergología por si estuviera empezando a desarrollar alergia. Me hicieron un análisis de sangre que dio que no tenía alergia al huevo y también las pruebas cutáneas, que tampoco me dieron reacción. Así que la alergóloga me dijo que hay veces que el cuerpo deja de tolerar ciertos alimentos y cuando dejas de tomarlos un tiempo vuelve a tolerarlos. Me recomendó no tomar huevo crudo, como por ejemplo es la mayonesa, ni tortillas poco cuajadas y cosas así. Le conté que con la mayonesa de bote no tenía problemas, así que me dijo que durante 6 meses la tomase de bote. Y que luego probase a tomarla casera otra vez a ver cómo me sentaba. Y en eso estoy, tomando mayonesa de bote y buscando las que no tengan además lactosa.

Ésta es de las pocas que he encontrado sin lactosa, pero la verdad es que no me ha encantado. Tendré que seguir probando otras marcas, aunque como la hecha en casa no hay ninguna.

     

Tocino de cielo Dhul: Siempre me ha gustado el tocino de cielo de Dhul y no sé por qué pensé que llevaba leche, así que con la intolerancia dejé de comerlo. Pero me he dado cuenta de que no está hecho con leche y puedo comerlo perfectamente…

     

Chocolate Moo Free Hazelnut Nibs: Otro chocolate “vegano” que pruebo de esta marca y que también me ha gustado. Éste lleva trocitos de avellana.

     

Haribo Balla Stixx: Como os decía antes tampoco soy muy de chuches, pero de pensar que no puedo comerlas me apetecen todas. Y poco a poco voy encontrando algunas sin lactosa, como estos regalices rellenos con pica pica por fuera…

Y estos son mis últimos descubrimientos sin lactosa, si alguien sabe de más cosas ricas aptas para intolerantes que me las chive 😉