Chicago y Nueva York (III)

El sábado 10 el plan era llegar hasta Lincoln Park y una vez allí decidir qué ver.

Como estaba bastante lejos del hotel utilizamos por primera en vez en nuestra vida Uber. Y me pareció el mejor invento del mundo, decir el punto exacto donde quieres que te recojan, decir a dónde quieres ir y que en ese instante te digan lo que te va a costar. Y dos o tres minutos después el coche ya está allí…

Una vez allí nos decidimos por entrar al Zoo. Siempre que voy a un zoológico tengo sentimientos encontrados: me maravillo con la belleza de los animales y a la vez muero de pena al verlos encerrados y fuera de su hábitat.

Aunque los animales parecían estar bien cuidados, me pareció que algunos animales grandes estaban en espacios demasiado reducidos…

Especial pena me dieron un par de leonas encerradas en un cubículo de aproximadamente 3×10 metros dentro de un pabellón donde hacía un calor horrible. Habían puesto un par de ventiladores dirigidos a la jaula y las pobres no hacían más que jadear del sofocón que tenían.

Y también me quedé tristísima con un oso polar, que parecía estar igual de sofocado y no hacía más que dar vueltas y entrar y salir de su “cueva”.

Como el recinto del Zoo es enorme al final pasamos la mañana entera allí… Y aunque el plan era comer por la zona, después de haber estado tanto tiempo bajo un sol de justicia y 35 grados lo que más nos apetecía era volver a hotel para darnos una ducha antes de comer. Así que pedimos otro Uber de vuelta al hotel. Terminamos comiendo en un restaurante llamado The Windsor al que se podía acceder desde el hall del hotel.

Por la tarde tuvimos que ir a la farmacia en busca de aftersun porque parecíamos cangrejos de cómo nos habíamos quemado… Y luego dimos un paseo por la orilla del Lago Michigan, por la sombra claro jejeje

El domingo 11 decidimos tomárnoslo con calma, así que nos fuimos de compras toda la mañana. Fuimos a T.J. Maxx, por recomendación que vi en un blog, donde decían que era una tienda con ropa de marca a precios baratos. Madre mía, menos mal que habíamos dicho que dejaríamos las compras para Nueva York porque si no nos llevamos la tienda entera. Sí, ya está clarísimo que somos compradores compulsivos… 😳

A la hora de comer nos metimos en el restaurante Labriola, que estaba muy cerca. Comimos una pizza muy rica… Ay, qué habría sido de mí si no hubieran existido las pastillas de lactasa… ¡No habría podido comer casi nada!

Después de comer mi madre, mi amiga y yo nos fuimos otra vez de compras. Esta vez a una tienda que se llama Marshalls, que está en la planta inferior de donde estuvimos por la mañana y que pertenece al mismo grupo. La diferencia es que aquí encontramos ropa de niños (para traer regalitos a mis sobris) y en la anterior no 🙂

Y a última hora de la tarde fuimos al John Hancock Observatory, más conocido como 360º Chicago. Nuestra idea era subir cuando todavía fuese de día, hacer fotos, y quedarnos hasta que se hiciera de noche para hacer fotos con todos los edificios iluminados. Estuvimos esperando y esperando, hasta que nos cansamos y terminamos yéndonos antes de que se hubiera hecho de noche…

Tiene unas vistas espectaculares, sobre todo del Lago Michigan. La única pega que le pondría es que al no estar el observatorio al aire libre, es más complicado hacer fotos. Al estar todo acristalado, si no pegas la cámara al cristal sales reflejado en las fotos. Por no hablar de que en las fotos sale toda la suciedad que tienen los cristales por fuera…

Y con esto y un bizcocho… ¡Hasta el próximo post! 😉

 

PD: Ya sabéis que podéis ver las fotos a mayor tamaño pinchando en ellas

 

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12 pensamientos en “Chicago y Nueva York (III)

  1. Que interesante tu visita a Chicago, me estan entrando muchas ganas de ir. Y lo de Uber parece realmente un inventazo 😀 Me pasa lo mismo que a ti con los zoos, bonitos y tristes a partes iguales. Las fotos desde el mirador han quedado genial con esa sombras de edificios alargandose hasta la playa… muy bonito!
    Besos!

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  2. ¡Hola cielo!
    Aiinss vivan las pastillas de LACTASAAAAAAAAA
    que pena los animalitos con la calor que hace en espacios cerrados y pasando fatigas, esta época del año es malísima coño.
    Y las fotos preciosas, unas vistas maravillosas.
    Me están entrando unas ganas locas de ir a NY y Chicago impresionantes leches jajaja creo que voy a ahorrar para un futuro viaje jijijij xD

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    • Siempre me dan pena los animales de los zoos, fuera de su hábitat parecen tan tristes…
      Te recomiendo que vayas tanto a Chicago como a Nueva York. Pero no soy objetiva, estoy enamorada de USA 🙂
      ¡Besotes!

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  3. Ayyyy Alize qué fotones!!! Pedazo vistas oye. Lo de los cristales es normal. Como siempre, me llaman mucho los parques ❤
    Me pasa lo mismo con los Zoos. Es una oportunidad única de ver a muchos animales pero verles encerrados no me gusta. Pobrecitas las leonas de verdad… Merecemos que ellos nos encierren, a ver qué pasaría. Y el oso polar…………… mejor no comento.
    Vas a tener que hacer una entrada de tus compritas, me está entrando la curiosidad 😛
    Uber nunca lo he probado pero oye, tener una opinión favorable te hace tenerlo en cuanto por si acaso.
    Qué bien que hayas disfrutado de la comida gracias a las pastillas. Pizza umm.

    Besotes y a ver cómo sigue el viaje !

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    • Yo nunca había probado Uber y la verdad es que la experiencia fue buenísima. En otros viajes ya tuve malas experiencias con los taxis de Nueva York y ahora con la comparación sale ganando Uber…
      ¡Besotes!

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