El Book Tag del lector

¡Hola a tod@s! Mientras sigo escribiendo la crónica del viaje, que me lleva su tiempo porque soy incapaz de abreviar, os traigo uno de esos tags que ayudan a que me conozcáis un poco mejor 😉

 

¿Qué tipo de lectora eres? De las que encadenan un libro con otro, pero nunca dos a la vez. Soy de las que se meten tanto en el libro que me resultaría complicado llevar dos historias al mismo tiempo…

 

¿Qué estilo de libros lees? Sobre todo de intriga, policiacos, aventuras y románticos. Aunque no me cierro a otros géneros… Y siempre procuro ir alternando, para no leer todos seguidos del mismo tipo.

 

¿Cuál es tu género favorito? Me pasa igual que con las series de televisión, me suelen gustar más los de temática policial e intriga.

 

¿Cómo y dónde lees? La mayoría del tiempo leo tumbada en mi cama, necesito tranquilidad y silencio para concentrarme en el libro.

 

¿Lees en el cuarto de baño? Antes sí, pero poco a poco fui quitándome esa costumbre…

 

¿Cómo está organizada tu biblioteca? Desde que tengo el iPad no compro libros en papel, pero los millones de libros que tengo están organizados más o menos en el orden que los fui comprando y leyendo…

 

¿Regalas, vendes, intercambias, tiras libros que has leído? Me gusta conservar los libros, porque mi dinero me costaron… Y además, las pocas veces que regalé algunos, terminé cabreada al ver lo mal que los trataron los destinatarios. Nadie va a cuidarlos mejor que yo.

 

¿Te gustan las adaptaciones en el cine de los libros? ¿Por qué? Me gusta ver las películas basadas en libros que he leído, aunque la mayoría de las veces siento que no reflejan realmente el libro. Aunque entiendo que es difícil meter en la película todo lo del libro fielmente…

 

¿Doblas las esquinas de las páginas? ¿Escribes sobre ellas? No y no. Considero que un libro es un tesoro y nunca se me pasó por la cabeza maltratarlo de ninguna de esas formas…

 

¿Cómo eliges un libro? Normalmente leyendo la sinopsis suelo intuir si podría gustarme o no. Y suelo acertar… Aunque ahora hacen portadas tan bonitas, que reconozco que a veces me dejo guiar solamente por eso jejeje

 

¿Compras libros o vas a la biblioteca? Pocas veces he ido a la biblioteca, normalmente mis libros siempre han sido comprados o regalados en mi cumpleaños, navidades, etc.

 

¿Lees con una tablet? Era de las que decía que sería fiel por siempre a los libros en papel. Me compré el iPad y tardé nada y menos en pasarme al formato digital. Es tan cómodo y se ahorra tanto espacio…

 

¿Cuántos libros lees normalmente en un mes? Depende de la cantidad de páginas que tengan… La verdad es que nunca me he fijado en cuántos leo al mes, pero creo que podrían ser 3 o 4 más o menos.

 

¿Te gusta leer novelas cortas / cuentos? Novelas cortas por qué no, cuentos no mucho la verdad…

 

¡Y esto es todo amigos! 😉

 

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Chicago y Nueva York (IV)

El día 12 fue agotador se mire por donde se mire…

Volvimos a recorrer Michigan Avenue hasta llegar al Millennium Park y ahí empezamos a callejear buscando la Chicago Union Station. Llegamos a pensar que íbamos a morir achicharrados por el sol… Por el camino nos metimos en varias tiendas solamente en busca de aire acondicionado. Y por más vueltas que dábamos al mapa no encontrábamos la maldita estación.

Nos sirvió para ver lo cutres que son las estaciones del metro elevado. Es alucinante pasar por debajo, me sorprende que eso se mantenga en pie…

También vimos graffitis bonitos en fachadas de edificios y calles en las que se ven edificios que están al otro lado del río como si estuvieran en éste…

     

Y, por fin, la Chicago Union Station.

No os pongo fotos del interior porque en todas salimos nosotros y quiero seguir manteniendo algo de intimidad 😛 Pero vamos, que comparada con la Grand Central de Nueva York pues como que decepciona un poco…

Y de ahí fuimos al Skydeck de la Willis Tower (más conocida como Sears Tower, su antiguo nombre). Si no me equivoco es el rascacielos más alto de Chicago…

Nos resultó imposible sacarlo entero desde abajo…

La visita mola por toda la parafernalia que montan en el ascensor y en el piso anterior al último… Pero pasa lo mismo que en el John Hancock Observatory, al ser todo de cristal salen los reflejos en las fotos.

Y para mi gusto son más bonitas las vistas desde el otro edificio, éste está rodeado mayormente de edificios más bajos y no impresiona tanto.

Lo que MOLA de verdad es lo que llaman The Ledge, que son unos cubos totalmente de cristal donde, si eres valiente y no tienes vértigo, asomarte y sentir como si estuvieras flotando. IM-PRE-SIO-NAN-TE.

Luego nos costó volver a encontrar la Michigan Avenue desde allí, somos torpes qué le vamos a hacer… Íbamos en busca de un restaurante determinado para comer, pero como ya estábamos hartos de cocernos al sol y teníamos hambre nos metimos en el primero que nos gustó la pinta. Se llamaba 7 Lions y comimos unas cheeseburgers muy ricas 🙂

Después de comer llegamos al hotel tan reventados, que por la tarde sólo nos quedaron ánimos para acercarnos al supermercado y comprar algo para cenar…

Chicago y Nueva York (III)

El sábado 10 el plan era llegar hasta Lincoln Park y una vez allí decidir qué ver.

Como estaba bastante lejos del hotel utilizamos por primera en vez en nuestra vida Uber. Y me pareció el mejor invento del mundo, decir el punto exacto donde quieres que te recojan, decir a dónde quieres ir y que en ese instante te digan lo que te va a costar. Y dos o tres minutos después el coche ya está allí…

Una vez allí nos decidimos por entrar al Zoo. Siempre que voy a un zoológico tengo sentimientos encontrados: me maravillo con la belleza de los animales y a la vez muero de pena al verlos encerrados y fuera de su hábitat.

Aunque los animales parecían estar bien cuidados, me pareció que algunos animales grandes estaban en espacios demasiado reducidos…

Especial pena me dieron un par de leonas encerradas en un cubículo de aproximadamente 3×10 metros dentro de un pabellón donde hacía un calor horrible. Habían puesto un par de ventiladores dirigidos a la jaula y las pobres no hacían más que jadear del sofocón que tenían.

Y también me quedé tristísima con un oso polar, que parecía estar igual de sofocado y no hacía más que dar vueltas y entrar y salir de su “cueva”.

Como el recinto del Zoo es enorme al final pasamos la mañana entera allí… Y aunque el plan era comer por la zona, después de haber estado tanto tiempo bajo un sol de justicia y 35 grados lo que más nos apetecía era volver a hotel para darnos una ducha antes de comer. Así que pedimos otro Uber de vuelta al hotel. Terminamos comiendo en un restaurante llamado The Windsor al que se podía acceder desde el hall del hotel.

Por la tarde tuvimos que ir a la farmacia en busca de aftersun porque parecíamos cangrejos de cómo nos habíamos quemado… Y luego dimos un paseo por la orilla del Lago Michigan, por la sombra claro jejeje

El domingo 11 decidimos tomárnoslo con calma, así que nos fuimos de compras toda la mañana. Fuimos a T.J. Maxx, por recomendación que vi en un blog, donde decían que era una tienda con ropa de marca a precios baratos. Madre mía, menos mal que habíamos dicho que dejaríamos las compras para Nueva York porque si no nos llevamos la tienda entera. Sí, ya está clarísimo que somos compradores compulsivos… 😳

A la hora de comer nos metimos en el restaurante Labriola, que estaba muy cerca. Comimos una pizza muy rica… Ay, qué habría sido de mí si no hubieran existido las pastillas de lactasa… ¡No habría podido comer casi nada!

Después de comer mi madre, mi amiga y yo nos fuimos otra vez de compras. Esta vez a una tienda que se llama Marshalls, que está en la planta inferior de donde estuvimos por la mañana y que pertenece al mismo grupo. La diferencia es que aquí encontramos ropa de niños (para traer regalitos a mis sobris) y en la anterior no 🙂

Y a última hora de la tarde fuimos al John Hancock Observatory, más conocido como 360º Chicago. Nuestra idea era subir cuando todavía fuese de día, hacer fotos, y quedarnos hasta que se hiciera de noche para hacer fotos con todos los edificios iluminados. Estuvimos esperando y esperando, hasta que nos cansamos y terminamos yéndonos antes de que se hubiera hecho de noche…

Tiene unas vistas espectaculares, sobre todo del Lago Michigan. La única pega que le pondría es que al no estar el observatorio al aire libre, es más complicado hacer fotos. Al estar todo acristalado, si no pegas la cámara al cristal sales reflejado en las fotos. Por no hablar de que en las fotos sale toda la suciedad que tienen los cristales por fuera…

Y con esto y un bizcocho… ¡Hasta el próximo post! 😉

 

PD: Ya sabéis que podéis ver las fotos a mayor tamaño pinchando en ellas